Vista hacia el exterior BbyB Ginza

Análisis de la Chocolatería BbyB Ginza

 

Hoy vamos a realizar el análisis de la chocolatería BbyB Ginza en Tokio, diseñada por el estudio japonés Nendo. Un espacio de menos de 50m2 donde el protagonista es el producto a la venta, y la tienda se convierte en una envolvente de olores, sabores y sensaciones.

Nos encontramos con un local de mucha profundidad y poca anchura en la que sólo se vende un producto, el chocolate, en sus distintas variedades.

Fachada BbyB Ginza

Desde que vemos la fachada podemos intuir que se trata de un producto delicatessen, ¿por qué? La ausencia de ornamentación, la utilización de materiales puros como el vidrio y la elección de los colores blanco y negro, nos están diciendo que el producto no necesita aderezos ni florituras, que se vale por sí mismo para demostrar su calidad.

El minimalismo de esta tienda comienza ya aquí, en una fachada totalmente blanca, con un cartel discreto, y una luz tenue, que no contamina el entorno.

El acceso a la tienda nos invita a pasar por una antesala formada por un volumen negro, que crea expectación y contrasta con el interior. Este juego de volúmenes entre el negro y el blanco hace un giño al packaging del chocolate: un estuche blanco que al deslizarlo nos descubre un contenedor negro. Este contenedor abraza 5 cajas de chocolate, de 5 onzas cada una. Una modulación perfecta, delicada y elegante, que va a repetirse en el diseño del interior de este local.

Packaging BbyB Ginza

Una vez en el interior, el ambiente cambia totalmente del negro elegante, al blanco pulcro y luminoso. El suelo de mármol (que bien podría ser nuestro blanco Macael o un Carrara italiano), pared y techo pintados en blanco y otra pared de azulejo blanco, envuelven el expositor lineal de metacrilato transparente e incoloro.

Expositor translucido BbyB Ginza

Esta vitrina de módulos deslizantes deja ver el producto, que está ordenado mediante un código de colores, dependiendo de la variedad de chocolate que sea (de pimienta y limón, de maracuyá y albahaca, de nueces de macadamia tostadas…30colores para 30 sabores diferentes).

No debemos olvidar, cuando diseñemos un local comercial dedicado a la venta que, el producto que se ve mejor, se vende mejor. En este caso, si el producto ya cuenta con un packaging llamativo, lo “único” que tuvo que hacer el diseñador fue no esconderlo.

Esto suele ocurrir a menudo: un buen producto, bien empaquetado, “sólo” necesita un interiorismo sencillo, que le acompañe y le ayude a potenciarlo. Sería un error que el producto se perdiera entre decoración innecesaria, así que recuerda: lo que no suma, resta, y si resta, mejor que no esté.

Chocolate BbyB Ginza

Aquí el producto es el que está dando el toque de color y dinamismo al diseño del local que, sobre fondo blanco, destaca por encima de cualquier otro elemento.

Para evitar una simplicidad extrema, que pudiera resultar aburrida, el diseñador, en lugar de proyectar todas las paredes con pintura blanca, optó por el azulejo cuadrado en una de ellas. Con el logo de la marca Bb&b en cada azulejo, consigue favorecer la sensación de modulación, potenciando así su intención de hacer un guiño constante al producto y su envoltorio.

Expositor chocolate BbyB Ginza

Una vez atravesamos la zona de venta directa, nos encontramos de nuevo con una transformación brusca. Otra vez un volumen pintado de negro y con un pavimento distinto, marca el cambio de uso de la zona.

En este nuevo espacio, el cliente puede disfrutar de un café y probar el chocolate que ha comprado.

Bar BbyB Ginza

La luz tenue crea un entorno cálido y confortable que invita al consumidor a quedarse y disfrutar de este momento.

El mobiliario elegido para esta zona (taburetes de aluminio Navy, de la marca Emeco) contrasta y ayuda a mantener el espacio con aires de innovación y futurismo, consiguiendo que el cliente perciba la degustación del chocolate como un acto soberano.

Como conclusión, tenemos 3 espacios separados por puertas de vidrio (que podrían parecer innecesarias pero, en realidad, evitan que se mezclen los olores del exterior, el chocolate y el café) y el cambio de color e iluminación para distinguir 3 sensaciones: la expectación de entrar a un lugar sorprendente, el éxtasis que produce la compra del chocolate y el placer de comerlo y degustarlo lentamente.

Además encontramos que el producto, packaging e interiorismo están en perfecta sintonía, trabajando en la misma dirección: darle al cliente una experiencia de la compra difícil de olvidar.

¿Cómo percibes tú este espacio? ¿Cambiarías algo de lo que ves o estás de acuerdo con las decisiones tomadas por los diseñadores?

¿Te ha quedado alguna duda? Déjame un comentario y te la resolveré lo antes posible.

Imágenes de Nendo

 

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2 Comments
  • Magnifico trabajo de interiorismo comercial, además utilizando infografias 3d permitiéndonos ver como seria el resultado final

    • Loli Pardo

      12/09/2016 at 17:21 Responder

      Gracias por el comentario.
      Sí que es un trabajo excelente aunque, la verdad, es que no son infografías, son fotografías del local ya terminado 🙂

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