Entrevista de trabajo

Cómo preparar una entrevista de trabajo

 

Al principio me parecía una idea un poco absurda la de hacer un post dedicado a la entrevista de trabajo porque parece que sea algo innecesario, ¿no? Una entrevista de trabajo es algo tan fácil como ir al lugar y a la hora indicada, responder a todas las preguntas lo que la otra persona quiere que le digas y luego esperar a que vuelvan a llamarte para decirte que el trabajo es tuyo, ¿verdad? Pues no, o por lo menos, desde mi punto de vista, la entrevista de trabajo debe ser algo muy distinto a esto.

Vamos a partir desde un punto en el que supuestamente no tienes experiencia laboral como Interiorista (si es así, te puede venir bien leer este post) y has conseguido tu primera entrevista de trabajo… ¡Felicidades!

Ahora no dejes que surjan tus miedos y te invadan las dudas sobre si mereces ese puesto o si vas a ser capaz de estar a la altura. Así sólo conseguirás desviarte de tu objetivo e irás a la entrevista hecho un flan. Si te han llamado es porque valoran algo que has hecho, porque hay algo diferenciador en ti. Pero tampoco te vayas al otro extremo y pienses que los tienes en el bote, ahora es el momento de prepararte para la verdadera batalla, la entrevista de trabajo.

Empieza la batalla

¿Qué es lo que consideras fundamental a la hora de ir a una cita de este tipo? ¿Ser puntual? ¿Ser educado? Esto ya deberías hacerlo cuando tienes una cita con cualquier persona, sea quien sea, es cuestión de respeto hacia la otra persona.

¿Qué más? ¿Ir bien vestido? ¿Estar bien peinado? Estas cosas son superficiales e igualmente, deberías ir peinado y vestido a tu estilo, sin intentar aparentar algo que no eres. Al fin y al cabo estás buscando trabajo como diseñador, que es una tarea que precisa creatividad y, para ser creativo, uno debe sentirse cómodo, empezando por la imagen que da y la ropa que viste.

Si te das cuenta, lo normal es que la gente se preocupe más del “packaging” que de preparar la entrevista para dejar huella y conseguir el objetivo, que es conseguir ese trabajo.

Entonces ¿cómo se prepara una entrevista de trabajo si no sé lo que me van a preguntar?

A la misma altura

En primer lugar, antes de presentarte ante tu entrevistador, estaría bien que tuvieras claro algo que yo considero muy importante: en esa entrevista tú debes sentirte a la misma altura que la persona que va a estar frente a ti (tu futuro jefe o el responsable de recursos humanos). El hecho de que esa persona tome la decisión de si vas o no a trabajar con ellos no significa que sea la única persona que va a tomar una decisión. Tú también tienes algo que decir y no estás obligado a aceptar un trabajo solamente porque ellos quieran que aceptes. ¿Quién es el vendedor y quien es el comprador en esta relación? Evidentemente, depende de las circunstancias de cada uno pero, que quede claro, que tú también tienes algo que decir y, en un momento dado, puede ser “gracias, pero no me interesa”.

Un ejemplo: imagina que vas a comprar una tele y vas a una tienda donde sólo venden teles… ¡bien!, vas por buen camino 😉 . El vendedor que te ve entrar por la puerta ya sabe que quieres una tele, pero tú no vas a dejar que te “cuele” cualquier tv. Antes de ir a la tienda te has informado bien de las características de las teles actuales y sus precios y, en función de la que quieres y de la que te puedes permitir gastar, vas a preguntar al vendedor si lo que él te ofrece cumple con tus requisitos. Si no los cumple, no tienes porqué comprar la tele en esa tienda, ¿no?

Una vez tengas claro tu papel en esa reunión, piensa en las principales dudas que quieres que te resuelvan antes de irte: horario, sueldo, responsabilidades, funciones, vacaciones…
Normalmente, al final de la entrevista te preguntarán si tienes alguna duda. Si no te han dejado claro antes alguna de tus dudas, aprovecha este momento, no te vayas a casa sin haber resuelto lo que quieres saber o luego puedes llevarte alguna decepción.

determinacion

Ve con determinación. Piensa en cuál es tu objetivo en ese estudio/empresa y déjalo claro, pero ojo… ¿Conoces la campaña “no cobro por lo que hago, cobro por lo que sé”? Esta frase es bidireccional, es decir, si este va a ser tu primer trabajo y no eres realmente un experto Interiorista, no esperes que te ofrezcan lo mismo que a alguien que ya va rodado. Tus intenciones pueden ser seguir formándote, especializarte, evolucionar, crecer con el estudio…seguro que tienes muchos objetivos que pueden aportarle mucho a esa empresa, sea como sea, demuestra que lo que más tienes es ilusión y que eso te va ayudar a avanzar y aprender muy deprisa.

Pero cuidado, no seas vendehúmos y no tires piedras contra tu tejado, la sinceridad es fundamental. Si te preguntan por algo que no sabes hacer, no mientas, es normal que no sepas algunas cosas, ya saben que no eres experto. Puedes compensarlo diciendo que tienes muchas ganas y vas a esforzarte mucho por aprender.

Marca personal

Prepara tu marca personal. Como dice Andrés Pérez Ortega en su blog, “la marca personal es un reflejo de tu identidad (ser), el resultado de una estrategia (estar, hacer) y el resultado de gestionar las percepciones (parecer).” Deja claro cuál es tu punto fuerte, lo que te diferencia del resto de tus competidores. Seguro que hay algo que se te da mejor que mucha gente, algo de tu forma de ser que te va a ayudar a ser el mejor Interiorista que pueden contratar en ese momento. Potencia ese aspecto de tu forma de ser y de trabajar y hazlo saber, en tu portfolio, en las redes sociales, etc.

Si no tienes muy claro cuál es tu punto fuerte, pregunta a la gente que más te conoce por qué creen que serás un buen Interiorista. Seguro que destacan cualidades de ti que tú no habías pensado que te ayudan a ser mejor profesional. De paso, pregunta por las capacidades y habilidades que ven en ti. ¿Cuál es la primera impresión que das? Con esa información puedes decidir si potenciar esa imagen o cambiarla.

Sobre las RR.SS. debes saber que pueden jugar a favor o en contra tuya, depende de lo que estés haciendo con ellas, por eso es bueno que seas consciente de que, cuando envías tu c.v. a cualquier empresa, lo primero que van a hacer va a ser poner tu nombre en Google, a ver qué dice de ti. Mirarán tu perfil de Linkedin, Twitter, Pinterest… No hace falta que tengas presencia en todas las redes sociales, pero en las que estés, deberías tenerlas cuidadas y actualizadas. Las aplicaciones como Instagram o Pinterest pueden dar mucha información sobre tu estilo, tus gustos pero, sobre todo, sobre tu interés en tu profesión.

Lo que muestres en la entrevista debe estar en consonancia con tu curriculum, tu portfolio, tu presencia on line, etc. Ten en cuenta que “tu marca personal es la forma en que la gente te recuerda, te tiene presente y te recomienda” (Andrés Pérez Ortega).

Winner

Por último, y por si la memoria de tu entrevistador es corta 😉 puedes hacer un par de cosas para dejar más huella. Una de ellas es dejarles tu tarjeta de visita al final de la entrevista. Sí, sí, tu tarjeta de visita personal, no hace falta pertenecer a un estudio para tener tarjetas de visita. Ahora no son tan caras de imprimir y no necesitas 5.000 tarjetas, sólo un diseño chulo que vaya en armonía con tu marca personal. Con esto vas a dejar muy buena impresión y vas a mostrar uno de tus diseños que, aunque no sea de interiores, muestra que tienes buen gusto.

El otro tanto que te puedes marcar es llamar a la persona que te ha entrevistado unos días después de haber hecho la entrevista, para preguntarle qué le has parecido, si te tiene en cuenta para el puesto todavía, etc. Si te dice que sí, genial, puedes decirle que te alegras porque te hace especial ilusión trabajar con ellos. Si te dice que no, siempre puedes preguntarle (muy amablemente) el motivo y explicarle que lo quieres saber para poder seguir mejorando esos aspectos que han provocado que no te escogieran. Con esta llamada también dejas muy buena impresión y una puerta abierta a que vuelvan a llamarte si la persona que escogen les falla o cambian de opinión.

Una vez dicho todo esto, si pronto tienes una entrevista de trabajo, sólo me queda decirte ¡ánimo y suerte! Si pruebas alguna o varias (o todas) opciones de las que has leído, coméntalo y cuéntanos cómo te ha ido y si te ha dado buen resultado.

 

Las imágenes molonas son de esta web.

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