Prácticas sin cobrar

Prácticas sin cobrar, ¿si o no?

 

Cuando se habla de este tema siempre se crea algo de tensión pues hay dos opiniones muy distantes y muy firmes…yo voy a hablar desde mi punto de vista, que puede que esté en medio de esas otras dos opciones… ¿Es recomendable hacer prácticas sin cobrar? Ni sí, ni no, sino todo lo contrario, creo que no hay que ser tajante en este tema, sobre todo porque depende de la situación en la que se encuentre cada uno.

Acabas de terminar tus estudios y no tienes experiencia.

Si estás en este punto y no tienes trabajo ni perspectivas de tenerlo porque envías tu portfolio a estudios de Interiorismo y nadie te contesta, puedes hacer 2 cosas: gastar entre 6.000€ y 9.000€ y estudiar un master de 10 meses de duración u ofrecerte para hacer prácticas en una empresa durante 6 meses.

¿Dónde crees que vas a aprender más, en el estudio o en el máster? Pues depende de varios factores: del estudio donde hagas esas prácticas, de lo que realmente quieras aprender, de la seriedad con la que te tomes tu trabajo…

trabajar o estudiar

Si has pensado hacer un máster porque quieres especializarte en algo muy concreto relacionado con el Interiorismo y has encontrado el máster ideal y además tienes el dinero para poder pagarlo, genial, te animo a seguir formándote.

Pero si, por el contrario, no puedes permitirte pagarte la especialidad, ¿por qué no hacer esas prácticas?

Hay gente que piensa que no se debe trabajar gratis, que deben valorar tu trabajo y remunerarte como te mereces. Pero si acabas de terminar y tienes muy clara la teoría pero realmente no sabes trabajar, debes valorar quién va a aportar más a quién, si tú al estudio o el estudio a ti. Realmente no es trabajar gratis, es trabajar a cambio de conocimientos y experiencia.

Normalmente, al principio, “el becario” enlentece el trabajo. Es normal, tiene que adaptarse al método de trabajo del estudio, a los compañeros y al ritmo establecido y eso no todos los estudios están dispuestos a “sufrirlo”. Pero si negocias unas prácticas, las dos partes tendréis que tener muy claro que, durante esos 6 meses (o el tiempo acordado), va a haber una evolución y que, al principio, van a tener que dedicarte tiempo e invertir en ti para que luego puedas devolverles el favor en forma de tu trabajo.

Elegir el estudio.

Elegir bien el estudio es fundamental. Todavía escucharás a alguien que te diga que por ser “el becario” te va a tocar hacer cafés y ser el mejor amigo de la impresora. Eso es un pensamiento del siglo pasado pero quién sabe si todavía queda alguna empresa donde se haga esto…

Cuando elijas los estudios a los que vas a ofrecerte para hacer tus prácticas, infórmate bien e investiga quién hay detrás de esas oficinas. Si hay gente que tenga relación directa con la docencia, mejor. Si es un equipo joven, bien, se acordarán de lo que es estar en tu piel.

trabajo en equipo

Mira su web e investiga qué tipo de trabajos realizan y qué formación tienen. Depende de la base que tenga la persona que te va a enseñar, aprenderás más de una cosa o de otra. Por ejemplo, si es un Interiorista que también tiene formación como diseñador industrial, podrás aprender también sobre este sector.

Aprovecha tus prácticas.

Sé el mejor. Puede que no estés cobrando pero, a partir de este momento, este es tu trabajo, déjate la piel y da lo mejor de ti.

Sé atrevido. Pregúntalo todo, por absurdo que te parezca, ahora es el momento de resolver todas tus dudas y es parte del acuerdo al que habéis llegado: tú te esfuerzas al 100% y ellos te enseñan. Y muestra tus ideas, aunque no lo creas, puedes aportar valor. Tu punto de vista es totalmente distinto al de tus compañeros y eso ayuda a la creatividad.

haz más

Sé ojos y oídos. Asiste a reuniones con clientes, visita las obras, participa en las lluvias de ideas…

Sé una esponja, toma nota de todo, hasta el más mínimo detalle. Cómo hacer las presentaciones, cómo archivar los documentos, cómo tratar con los proveedores…

Sé agradecido. Ofrece todo lo que les puedas dar. Quién sabe, quizás, al demostrar todo tu potencial, les creas la necesidad de tenerte en su estudio y quieren que te quedes trabajando con ellos o, dentro de un tiempo, cuando necesiten ampliar su equipo, se acuerden de ti.

Sé fiel. Cuando termine tu temporada de prácticas y vayas a dejar el estudio, si quieres copiar el trabajo que has estado haciendo o las infografías para poder ponerlas en tu portfolio, pide permiso. No merece la pena hacerlo a escondidas y que, en un momento dado, se den cuenta de que te has llevado documentos que no debías. En principio no tienen por qué negarte que compartas tu trabajo en tu portfolio, siempre que digas que es un trabajo que hiciste mientras trabajabas en ese estudio.

Después de una temporada en un estudio de Interiorismo tendrás una sensación muy distinta a la que tenías cuando terminaste tu formación. Tendrás la seguridad y la destreza suficiente para comenzar tu camino como Interiorista o comenzar a buscar trabajo con la ventaja de tener la experiencia que necesitas.

 

¿Cuál es tu opinión sobre el tema de las prácticas sin cobrar? ¿Las has hecho? ¿Las harías? Cuéntanoslo en los comentarios.

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